Me canso, me canso, me canso Nunca es momento de nada amable nunca es momento de besos nunca es momento de nada más que de huir. Hasta dónde quieres que te acompañe? (Quiero, que igual como lo hacen las cajetillas, tengas tu propia advertencia)
¿Es la causa de la espera el miedo a rebanar el tiempo y apartarlo de nosotros, de una vez y para siempre, o la ininteligibilidad tuya de tus propios lunares, la liviandad de la fruta aún verde?