jueves, 27 de agosto de 2026

E 3a 3m

 Sé que mañana extrañaré las travesuras del Baltazar, la Ema-Catalina, la Elena; los hijos que creaste en tu mente para ayudarte a entender el mundo adulto. A veces esos traviesos tienen la culpa de botar una planta de la abuelita Pauli, de regar agua en el suelo o de planear alguna travesura para ver qué pasa. También hay que corregirlos cuando se portan mal y retarlos cuando te tiran el pelo, te rasguñan la cara o te pegan.

Estás tan grande, mis brazos lo saben; se cansan cuando intento sostenerte en trayectos largos. Sé que siempre tu crecimiento generó resistencias en el mío, pero sabía que me adaptaría; hoy es diferente porque no puedo ya contenerte como antes y la realidad me obliga a tomar distancia para verte crecer y darte espacio para descubrir/te.

Debo reconocer que tu crecimiento me genera muchas dudas de cómo puedo ser una buena madre para ti porque en el establecimiento de límites descubro partes de mí que no me gustan, y algunas formas que adopto son difíciles de cambiar -arrastro inevitablemente mi propia historia, que es lo que conozco- pero a pesar de la dificultad, sé que no son imposibles. No se trata de tener todo bajo control, pero sí de sentirme cómoda conmigo, porque no eres tú, realmente nunca eres tú, que eres apenas una niña de 3 años con muchas ansias de vivir, de descubrir, de entender, de amar.

No sé qué te ha dado por decirnos la-bebé y el-bebé, pero es muy tierno. Tus  abrazos eternos, las preferencias con mamá o papá y exclusión del/la no-elegido mediante “sale tú”, me dan mucha risa. Los cariños carita con carita también me encantan, quizá cuantas otras formas de amar construyamos junt@s. Yo contigo ya me entregué.

lunes, 27 de abril de 2026

E 34m

 Mi pequeña ratoncita, eres mi alegría. Tus brazos pequeños me protegen de todo mal, contigo soy feliz.

Quiero vivir todos los días en el presente, viéndote crecer, preguntar, reír, enojarte, siendo una niña que se sabe amada.

Mi corazón quebrado se repara en el amor que cargas. Sentir tus manitos tibias tocando mi cara me llena de luz.

Juntas aprendemos todos los días. Tu infinita curiosidad hace reír a mi corazón, un huracán de porqués andante. "¿Qué hacimos ayer?" "¿Y yo qué te dijí?" "¿Por qué me las poniste?" "¿Me los muestrai? Quiero verlos" "¿Por qué no se pusió gorro?" "Mamá me poní al solcito"

Son frases que sé que mañana voy a extrañar.

martes, 6 de enero de 2026

E 31m

 Mi chiquitita hermosa, hoy cumplimos una etapa. Lactar ha sido una experiencia loquísima en mi vida, jamás pensé que después de gestar vida en mi cuerpo, vendría una larga etapa de transición en la que cultivaríamos un vínculo de piel con piel tan fuerte a través de la producción de un alimento en la que ambas tuviéramos participación activa.

No fue lo más fácil, implicó desconocimiento de mi cuerpo y más de alguna vez, también dolor, pero verte cerca mío y saber que tenía la capacidad de nutrirte lo valía todo. Extendí lo más que pude este tiempo de acompañamiento, e intenté regular las tomas mil y una vez, pero fue difícil. 

Tomar la decisión es algo que postergué muchas veces frente al cuestionamiento externo y es que el tiempo empezó a mostrarme que ya era el momento de darte espacio para crecer, y que hoy tú tienes todo lo necesario para abrir paso a tu independencia, pero ha sido tanto tiempo, que se convirtió en un espacio entre tú y yo de amor y mimos.

Hoy tenemos una nueva oportunidad, reconfigurar la forma en la que nos amamos. Yo sé que lo importante está, y sé que sigues siendo mi pequeñita, siempre vas a ser mi corazón y mi regalona.