jueves, 3 de diciembre de 2009

Tú...

Has desatado los nudos de la Tierra,
Ligado las distancias,
Besado los pasos perdidos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Abrir el cubo y encontrar la vida

Sentirse preso de la coherencia cuando la jaula se rompe, cuando la razón ya no es razón y el cubo parece abrirse dejando escapar los demonios.

El día en que me dejaste sola (aunque insistieras en acompañarme hasta el metro) quebró mi corazón por completo. Habría querido desaparecer de la faz de la tierra, navegar al fin del mundo en mi mar de lágrimas; pero correr entre edificios ya no tenía sentido si tú estabas en ellos, como te quedaste en todo lo que alguna vez tocamos. Que me acompañaras era innecesario si me habías abandonado dejándome en medio de la breve historia escrita, poniendo el punto final sin previo aviso. Dos meses y algo había sido suficiente tiempo para enamorarme absolutamente de ti, pero no me di cuenta hasta que me vi con las manos vacías y necesitando uno de esos besos tuyos que ahora me negabas con determinación.
Escapándoseme el entendimiento, el dolor exteriorizó lo peor del hombre en mí; la miseria, el hambre, la locura. Ese día rompiste la cerradura, y comí del fruto prohibido. Lo divino se había hecho profano, el amor había bajado a la tierra para mezclarse con nosotros (más conmigo que contigo); y lo profano se había tornado divino, tus innumerables defectos eternizados entonces como imperfectibles.


Todo lo humano pintado de pena, de vacío que ya ni tú llenas. Mi desnudez volcada por tu torpeza de hombre civilizado. Los benditos ángeles esparcidos maldiciendo al cielo.



La caja abierta y en el fondo una nueva semilla que plantar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Σ

Besos imantados.
Pegada a tu boca mis ganas de cielo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Entre sábanas


Circular gira tu voz alrededor de mi cintura,
y mis labios se deshacen en tu morbo.
El sueño despierto.
A nadie le importa que nos quememos en el frenesí
que habita hoy en tus sábanas.
Las horas estancadas
f l u y e n d o a t r a v é s d e n u e s t r o t i e m p o .
¡Cómo escribes en mi piel con tu cuerpo de mar!
Con esos dedos que avanzan como espiral infinito.

lunes, 26 de octubre de 2009

Sunspots



Al final esta historia llegó a su fin sin su final.
Somos animales en busca de distintos frutos.
Tú amas la inmediatez y yo, la espera,
¿Aún crees que algo nos mantenga unidos?
Quédate tú con los pies en la tierra, como siempre,
y a mí déjame elevar las alas y perderme en mis colores y palabras.
Siento como me consume la adrenalina del calor,
Toda la cordura del universo contra mí,
Nadie va a poder detenerme si no lo hiciste tú.
Que se quemen mis alas,
viajera imantada,
Años luz
una simple
mancha
sol
a
r

miércoles, 7 de octubre de 2009

Sin alas



Nos ofrecieron alas para elevarnos lo que más pudiéramos
y nos creímos la linda historia de que el liberalismo no era simplemente económico
la fuerza de las ideas nos impulsó a saltar lejos
pero una vez sobre el cerro, habiendo hecho el camino cargando piedras,
mientras otros cargaban las alas que les habían dado al empezar a caminar, nos dimos cuenta de que la historia es la misma en todas partes
y que las piedras no eran para hacernos más fuertes, sino que para dejarnos atrás, tirados a un costado
Pero las piedras sí nos hicieron más fuertes y menos morales. Somos mulas por un par de plumas que pretendemos articular como alas, porque si queremos conseguirlas hay que trabajar.
Nadie nos enseñó nada, en nuestras subjetividades está el tanteo de quien camina buscando un destino entre la niebla.

domingo, 4 de octubre de 2009

Estrellas

Son inevitables las ganas de llorar si, desnuda, pero llena de amor, la reflexión se me aparece inevitable.

¿Sabes? El pasado siempre será una constante directa, que, como punto de comparación, determinará la visión del hecho. Y es ahora esta constante la que se presenta como punto de conflicto.

Seré puntual. El amor inevitablemente va de la mano con el olvido, es como una carrera en dirección al abismo: el que llega primero cruza el puente y el segundo debe esforzarse por cruzar o caer… donde no decidir es hundirse en el abismo.
Pero en mis manos no está la decisión ahora, no me lo planteo como alternativa. Estoy sumida en el calor de tus brazos y es eso mismo lo que me provoca angustia y dicotomías destructivas.

No es tu culpa, es solo que tengo miedo de amarte y quedarme sumergida en una vorágine en la que tú no seas parte más que de mi propia subjetividad.
Duele mucho el olvido cuando eres tú el que precisamente no logra olvidar. Cuando la temporalidad regida por un reloj no importa, porque los tiempos internos son los verdaderos poseedores del sentido.
No creo que no me ames. Mientras me seco las lágrimas y me abrazas, sé que esto es recíproco, pero de todas formas nunca entenderás lo que siento aunque te esfuerces. Mi pasado me ha impuestos estructuras difíciles de superar.
Te amo tanto, te siento tan mío y a la vez me siento tan tuya que pensar en el abandono me resulta letal.

Malditas dicotomías.

¿Sabes? “Éramos simples piedras. Tu luz nos convirtió en estrellas”
¿Me dejas seguir amándote hasta que se apague la luz de nuestros ojos?